jueves, 5 de julio de 2012

Ideología.




Salir de acá, salir de la cruz hacia lo inmoral. Pecar la virginidad social, tropezar la razón con la espada clavada en la memoria. No es ninguno de los hemisferios los gestores de la insurrección, solamente la luz angustiante de la emancipación, aquella que despierta la mano que aprieta y que da cabida a la subversión del significado.

Sobre la mesa: las sobras del silencio, bajo las piernas: los amores envueltos en recetas de hermandad. Cuando nos topamos entre barrotes de miedo y nos brilló el malestar, un abrazo al destello para alimentar, con tu boca, el más loco de todos mis sueños.

Entender primero, que ningún gobierno luchará por nuestra libertad. Nací, entonces, con el mundo en los pies; como huyendo de la duda para encontrar dentro de la cuna la primera cotidianidad. Aquello se nos perdía, entre manos escurría la saliva de los asesinados. Los besos sin teorías, las camas más consentidas, lavarse el cuerpo entre peldaños, avanzar en la muerte para encontrar nuestra vida. Lo que más extraño es encontrar posibilidad de mirar fotografías sin que hagan daño. Quemar a los universitarios, matarnos todos para que muera el estado.

Que la lluvia riegue la mejilla para que florezcan los años, para que el niño juegue con el bastón antes de llegar a anciano.

Rimas para adornar el dolor del recetario, para que las cosquillas sean hechas por los carcelarios, para que las mañanas se dejen de reflejar en ventanas y nos alumbren los ojos más humanos.
Que la belleza no sea de revista, que la verdad no venga de una pantalla, que el voto no sea del diputado.

"Una vez pensé que buscar en mi interior sería descubrir un nuevo mundo para conquistar, cuando me hallé bien adentro encontré que ya me lo habían conquistado."

martes, 12 de junio de 2012

Antes del amor.


Entre tanto allí, nos fuimos en larga y eterna, casi como una caída sin pierna, fueron dos besos los del ayer.
No me digas así, que mi sombra no es para menos, eso está, eso se pensará, eso fue.

Entre los llantos que yo perdí, no es para más, eso tan sólo será. Infame la del perdón, la del mañana que volverá a sudar por aquí.
Y si vienes se nos cae el mar, lo que flotará, un cuerpo en amor.

Que la vida nos da menos y nos quita el peso, lo que será y lo que fue.
Callaran las venas sobre lo perplejo de la cena, eso no es tan así.

Por más que nacerás comienzas siempre en el fin.

Como si olvidar la partida fuese pan de cada desvestida, como volver hacia el jamás.
 No sé si me miraste o desperdiciaste la vida, nunca la memoria fue curtida con tanta sangre sobre la escena. No sé si me dejaste pasar o solamente abrazaste lo que venía detrás.

Así como si fue todo lo que vi, tu respiración.
Sostenerme entre tus dedos, perpetuado en la luna llena.
Misma luz para esconder la sonrisa tras la reja.

Si jugamos por jugar, ¿por qué no sonreímos lo suficiente?
Si nos quedamos para quedar, ¿por qué no desarmamos la cama un poco más?
Si nos hablamos por hablar, ¿por qué no callamos los labios dentro de un beso?

Por más que me sujete de ti sigue doliendo la identidad.

Cuya boca era melodía al fragmentar el mediodía, esa mirada que deja espacio a la contestación, a esgrimir el sentir como espada de seda, como blanco en la rosa marchita, como de mármol se vistió el disfraz.
Ni alcancé a mentir sobre la inmensidad, nos llovimos sobre las amarguras del cavilar.

Perseguimos las luces sobre la fogata en revolución, nos colgamos del sueño de todos para salir a marchar, nos vimos los miedos entre la edad y el gas.

¿Cómo pensaste en dejarnos sin terminar de girarme la voluntad?
Donde yo perdí la razón comenzaba a caer tu cabello sobre el paredón.

Nos robaron el tiempo antes de dormir sin preguntar.
Nos dolimos antes de poder quitarnos la respiración.


A causa del enfermo nos sobraba el pan, los dos necios creían sus soles con el dedo tapar, no tenían más camino que la historia para contar. Nos levantaron un imperio para no reinar, nos dieron las tuyas y te dejaron el tú. Para el cambio social, ni al estado ni a la constitución quemar, anular primero todo lo que significa nuestro ser. Solventar el lenguaje desde el pie y la nariz, enmarcar el rumbo al placer, nos relatamos más allá del bien y el mal, la carne para nuestra raíz, no contamos ni uno ni dos.

"Como en niño vive el juego, cuando nos liberamos los cuerpos y equilibramos los muertos, fue tu nombre la palabra construida en el adjetivo capaz de pintar el mirar."

viernes, 8 de junio de 2012

Declaración de libertad.



Otro cigarro más para forzar el pulmón a resistir, para que la habitación se ilumine entera con cenizas, para volver lo que queda hacia lo posterior. La contestación con dolor, me anularon el cuerpo para inculcar resignación.

Y cuando se cayó el cielo piernas arriba encontramos entre los muslos el perdón, no vimos alma alguna, nos abrazamos para escondernos del calor. Antes de mirarme ya me había ido, a buscar algo en otro, a buscarme allí en tanto imaginación.

Corté zapatos para ponerme a caminar, desgarré paisaje de tanto marchar, de tanto encontrarme a punta de malestar, desplazado hacia los espacios irrenunciables del fuego animal. Te fuiste demasiado lejos, te acostaste entre tantas letras que no podías hablar.

Tantas sonrisas utilizadas para aprender a sobrellevar, naufragio de vértigos sin corazón, abominable la escena con sobrada vuelta en espiral. Me construyo la continuidad para poder hacer una declaración de libertad, ni aparente ni subversiva, una que sea en tanto tuya, suya y mía.


"Ninguna claridad para esta mañana, en dos metáforas se escribe la eternidad: tanto más me importa la carne, el cuerpo y la emoción de ellos todos que nosotros somos, en lugar de una lápida a la derecha del señor."

viernes, 25 de mayo de 2012

Nosotros los hombres del ayer.

Como en el paso eterno me detuve a mirar la deformación del suelo, del golpeteo incesante de los años, de la fotografía más cansada de tanto esperar.


Así, y con las piernas en los bolsillo, levanté la ideología para volverme a matar. Con la inmundicia propia de nuestras manos saludamos a la bandera de la soledad. Casi uno para ser todos, los todos se reparten en uno. Ninguna reja frenará nuestro avanzar.

En una fractura de discurso nacen nuestros cuerpos, en un giro de lengua nos creamos tan iguales sin igualdad. Aborrecidos por los niños, tan grandes como simpáticos, crecemos sobre nuestros saberes plasmados en cartón, una línea más hacia el olimpo, una ley más para callar.

Nos metimos en casas para esconder pasiones, nos dibujamos las calles para hacerlas soñar, para pintarlas a punta de malestar, para sacarles lo bonito del paisaje y mostrarle lo humano del pasar, para que les duela en parte la vida, para que reinen su propia libertad.

Tanto así como creímos que el infinito era nuestro y que los muertos se debían vengar nos cayeron los sentimientos que habíamos plantado al lado del capataz, se vinieron abajo los monumentos, nos atravesamos desde la necesidad.

Fraccionados desde la mirada, nos faltaron gritos para hablar, nos sobraron tardes flotando en la risa elemental. Intencional o no, se nos fueron las sábanas pies abajo, se nos agudizó el puente y nos perdimos a encontrar.

Cual camino desconocido se posaron estrellas sobre la mitad, se cayeron los lobos en sus lunas, se alzaron los puños en señal de libertad.

"Encontré en tus palabras la boca mía colgada en un gesto del total complicidad, encontré en tu sonrisa la grieta donde se puede descansar, encontré en tus lamentos una vida completa por protestar.
Planté mi infancia para verme unos años atrás, para alimentarme otra vez de juegos, para que mi mundo me pueda sujetar."



miércoles, 2 de mayo de 2012

Las extrañas formas del querer.

Se patea el animal la razón amenazante que amanece sobre el cuello intencional. Las extrañas formas del querer que tiene la boca de ella, la que habla con los sordos y calla para los perros que miran su luna buscando la respuesta para amar.
Su potencia para deformar, para encurvar la línea que ladraron hacia el sol. Aprendimos a jugar, entre hormigas y el dolor, entre pasos del error y la ausencia de color.

La risa explosiva derramando indiferencia para los que dibujan la pupila brillante de tanta amistad, como temporal, cambiante y peligrosa, indomable la lengua del sermón.
Como bomba que explota a presión, mis manos no llegaron a tocar la palabra que se pidió, un atentado que se mira con lupa parece guerra cuando sólo te quedas en la periferia del paredón.

No todos comemos del mismo pan, no todos bebemos del río que los ancestros hicieron suyos.
Quizá por historia, quizá por anormal comemos de las carnes que nos regalan en un tal para cual.

El misterio elemental, no preguntes si no quieres escuchar.
Casi en broma, casi en juego sonreímos para continuar.

Tú que dibujas fuera del papel, que creas líneas lejos del trozo mental.
Cuando cae la noche hablan solas las cartas vírgenes que se van quemando esperando un poco de tu saliva emocional.

A veces el arte no es para todos, la pintura es para la mano que aprieta.
Pongo sobre la mesa lo que quedó en silencio, no tengo invitación para tu función teatral.

Para otros el arte, para mí: la cotidianidad.