domingo, 8 de julio de 2012

Las rimas exquisitas/deseantes.



El sentirse ajeno en la intimidad, el ser parte de una historia contada sin mirar atrás, tal vez sólo un disfrute, tal vez seamos sólo eso y nada más.

Muertos de estar vivos, despiertos porque el sueño quería libertad. Plural el verbo en lo social, posibilitar entonces al niño gobernar.

Atento, de una forma singular, lo particular del suceso: Estado de bienestar. 

¿Cómo no doler estos segundos que nunca tuve, y ya se van?

Malgastado, por momentos, de tanto ser amado en soledad. Creo que si algo debiese quedar sería memoria popular, historias con tierra y voz, historias del cantautor acribillado y los estadios en sinfonía de balazo.

Sé que a veces la dialéctica puede más que nuestra oportunidad. 

Corro y corro por sobre mis pies que se arrastran de tanto marchar, se sale el cielo de la cabeza y vuelve el ojo a mirarse la cien.

Peregrino sin dios, mesías sin agua para convertir en vino, el sujeto muerto en su discursividad.


¿Podemos ser dos en una individualidad?


"Exhausto de tanto buscar, abrí el jardín al cuerpo y me escuché desde cerca. Encontrarle el giro a la espiral y volver a bajar, pasear otra vez los sueños por las veredas de la niñez, acostarme a tu lado y dormir de pie. 
Ni pasado, ni proyectado; resignificaste la lengua para quedarte allí a descansar.
Cierto estoy de que puedo cambiar."

viernes, 6 de julio de 2012

Desde la falta.

Creo que en esta tarde hacen faltas demasiadas caras en la saliva. Ni la distancia ni las bienvenidas eran compartidas por el mismo cuerpo. Mentira tras mentira resistí la apatía, que si me dolía la vida era porque me habían hecho daño.
Supongo entonces que ha eso hemos venido, una lluvia bien a la orilla y un abrazo con las manos encendidas, se nos pasan los años jugando escondidas tras pasos hermitaños, levantar el enano sobre todo lo que brilla.

Desde cero hasta el diciembre, desde julio para el final. El recreo hospitalario, la carne bien fría, de rodillas dejé la ropa en el notario, envasado en lo arrugado, desde la madera en subida, horizontales las flores cuando no quedan peldaños.

Tal vez ha sido demasiado ya, encontrarnos tirados sobre la misma mejilla, soñando a diario con libertades de rutina, con las manos libres para pintarnos las cosquillas, si vengo hasta acá es para ver tu sonrisa.

Más una hormiga que hermano, más semilla y menos penitenciario.
Que se abran las calles para los ovarios, que envuelva el caos nuestro cielo contaminado.
Las cumbres son para los pájaros, lo social para nuestros pueblos.

Atrás quedo tirada el alma en el brote de batalla, cuando el cuerpo de deja de sangrar por sus lamentos ya no queda más por luchar. Sorbeteando el cigarro entre suspiros, la voz y el aliento sobre los asientos.

jueves, 5 de julio de 2012

Ideología.




Salir de acá, salir de la cruz hacia lo inmoral. Pecar la virginidad social, tropezar la razón con la espada clavada en la memoria. No es ninguno de los hemisferios los gestores de la insurrección, solamente la luz angustiante de la emancipación, aquella que despierta la mano que aprieta y que da cabida a la subversión del significado.

Sobre la mesa: las sobras del silencio, bajo las piernas: los amores envueltos en recetas de hermandad. Cuando nos topamos entre barrotes de miedo y nos brilló el malestar, un abrazo al destello para alimentar, con tu boca, el más loco de todos mis sueños.

Entender primero, que ningún gobierno luchará por nuestra libertad. Nací, entonces, con el mundo en los pies; como huyendo de la duda para encontrar dentro de la cuna la primera cotidianidad. Aquello se nos perdía, entre manos escurría la saliva de los asesinados. Los besos sin teorías, las camas más consentidas, lavarse el cuerpo entre peldaños, avanzar en la muerte para encontrar nuestra vida. Lo que más extraño es encontrar posibilidad de mirar fotografías sin que hagan daño. Quemar a los universitarios, matarnos todos para que muera el estado.

Que la lluvia riegue la mejilla para que florezcan los años, para que el niño juegue con el bastón antes de llegar a anciano.

Rimas para adornar el dolor del recetario, para que las cosquillas sean hechas por los carcelarios, para que las mañanas se dejen de reflejar en ventanas y nos alumbren los ojos más humanos.
Que la belleza no sea de revista, que la verdad no venga de una pantalla, que el voto no sea del diputado.

"Una vez pensé que buscar en mi interior sería descubrir un nuevo mundo para conquistar, cuando me hallé bien adentro encontré que ya me lo habían conquistado."

martes, 12 de junio de 2012

Antes del amor.


Entre tanto allí, nos fuimos en larga y eterna, casi como una caída sin pierna, fueron dos besos los del ayer.
No me digas así, que mi sombra no es para menos, eso está, eso se pensará, eso fue.

Entre los llantos que yo perdí, no es para más, eso tan sólo será. Infame la del perdón, la del mañana que volverá a sudar por aquí.
Y si vienes se nos cae el mar, lo que flotará, un cuerpo en amor.

Que la vida nos da menos y nos quita el peso, lo que será y lo que fue.
Callaran las venas sobre lo perplejo de la cena, eso no es tan así.

Por más que nacerás comienzas siempre en el fin.

Como si olvidar la partida fuese pan de cada desvestida, como volver hacia el jamás.
 No sé si me miraste o desperdiciaste la vida, nunca la memoria fue curtida con tanta sangre sobre la escena. No sé si me dejaste pasar o solamente abrazaste lo que venía detrás.

Así como si fue todo lo que vi, tu respiración.
Sostenerme entre tus dedos, perpetuado en la luna llena.
Misma luz para esconder la sonrisa tras la reja.

Si jugamos por jugar, ¿por qué no sonreímos lo suficiente?
Si nos quedamos para quedar, ¿por qué no desarmamos la cama un poco más?
Si nos hablamos por hablar, ¿por qué no callamos los labios dentro de un beso?

Por más que me sujete de ti sigue doliendo la identidad.

Cuya boca era melodía al fragmentar el mediodía, esa mirada que deja espacio a la contestación, a esgrimir el sentir como espada de seda, como blanco en la rosa marchita, como de mármol se vistió el disfraz.
Ni alcancé a mentir sobre la inmensidad, nos llovimos sobre las amarguras del cavilar.

Perseguimos las luces sobre la fogata en revolución, nos colgamos del sueño de todos para salir a marchar, nos vimos los miedos entre la edad y el gas.

¿Cómo pensaste en dejarnos sin terminar de girarme la voluntad?
Donde yo perdí la razón comenzaba a caer tu cabello sobre el paredón.

Nos robaron el tiempo antes de dormir sin preguntar.
Nos dolimos antes de poder quitarnos la respiración.


A causa del enfermo nos sobraba el pan, los dos necios creían sus soles con el dedo tapar, no tenían más camino que la historia para contar. Nos levantaron un imperio para no reinar, nos dieron las tuyas y te dejaron el tú. Para el cambio social, ni al estado ni a la constitución quemar, anular primero todo lo que significa nuestro ser. Solventar el lenguaje desde el pie y la nariz, enmarcar el rumbo al placer, nos relatamos más allá del bien y el mal, la carne para nuestra raíz, no contamos ni uno ni dos.

"Como en niño vive el juego, cuando nos liberamos los cuerpos y equilibramos los muertos, fue tu nombre la palabra construida en el adjetivo capaz de pintar el mirar."

viernes, 8 de junio de 2012

Declaración de libertad.



Otro cigarro más para forzar el pulmón a resistir, para que la habitación se ilumine entera con cenizas, para volver lo que queda hacia lo posterior. La contestación con dolor, me anularon el cuerpo para inculcar resignación.

Y cuando se cayó el cielo piernas arriba encontramos entre los muslos el perdón, no vimos alma alguna, nos abrazamos para escondernos del calor. Antes de mirarme ya me había ido, a buscar algo en otro, a buscarme allí en tanto imaginación.

Corté zapatos para ponerme a caminar, desgarré paisaje de tanto marchar, de tanto encontrarme a punta de malestar, desplazado hacia los espacios irrenunciables del fuego animal. Te fuiste demasiado lejos, te acostaste entre tantas letras que no podías hablar.

Tantas sonrisas utilizadas para aprender a sobrellevar, naufragio de vértigos sin corazón, abominable la escena con sobrada vuelta en espiral. Me construyo la continuidad para poder hacer una declaración de libertad, ni aparente ni subversiva, una que sea en tanto tuya, suya y mía.


"Ninguna claridad para esta mañana, en dos metáforas se escribe la eternidad: tanto más me importa la carne, el cuerpo y la emoción de ellos todos que nosotros somos, en lugar de una lápida a la derecha del señor."