martes, 7 de agosto de 2012

Esquema de las historias.



Testigos de los días que se nos pasaron, por tan niños que envejecimos, casi sin darnos cuenta de las casas que nos quedaron por compartir.
Pregoneros del ayer, ilusos miramos el cielo buscando los ojos de un rostro familiar. Cuando vimos los gritos caer y nos llovió la vida hasta los pies, bailaremos dormidos sobre un vientre maternal.
Tal vez demasiado sucios para limpiarnos, redimidos por la saliva de tu boca en miel, restituidos en el suelo y pisados .

Colores para nosotros: los sujetos institucionalizados.
Canciones para nosotros: los amantes significados.
Calores para nosotros: los gigantes en rebaño.

 Intentamos el otro lado, pero no encontramos el mármol. Desaparecido entre sueños, uno dentro del "tu" es esperanza en lo verbal. Tuya, también, es la grieta hacia abajo.

miércoles, 25 de julio de 2012

Las arrugas del alma.

No fue piadoso ni admirable, incapaz de verbalizarze, mucho menos teorizable. Nunca llegamos a tiempo cuando dijimos que lo íbamos a cumplir; y alimenté el miedo corriendo espaldas al sol, sobre noches en frío volé para fotografiar realidades que mañana "tal vez".

Dos pasos dimos ya, el uno lejos del otro, cansado me dejé caer en tu lugar. De cabeza al espejo, ojos que se vienen abajo, bajo la ruta hacia el sur esperando la luz.
Si todas las miradas fuesen otra vez, seríamos los sujetos más felices en la cruz, y mientras yo sigo recordando tu luz.

Representarte en subida es la partida desde donde el camino te sale a buscar, encontré las fotos para navegar, encontré tu rostro un poco más acá. Insisto, somos los que vamos y volvemos, somos los que piensan que hace vidas ya, todo está igual.

Madrugadas en verano, sol en las manos, cuerdas que son parte del mar. Noticias para no asombrarnos, ropas que nunca nos volvimos a sacar. Juegos que atraparon la niñez en el paladar, besos que nos abrieron el pecho para llorar.

El silencio: boca adentro, ya no queda nadie más.

Partimos la mesa para cenar, seguimos los peces que nadaron entre la ciudad. Sólo por acercarme a una altura digna para saltar, lo que está en libertad.
Nos bebimos los demás, atravesó el cuerpo una mano ocasional.

Ya no estuviste más.

Ahora, quizás por tener estrellas en los pies, no cubro las penas al pasar. La tierra tiene historial para contar, mi reflejo no quiere lucir sobre metal.

El tiempo te sacó de tu habitación, las arrugas del alma esconden la razón del dolor en los años.
Me duele la idea de que: todavía nos queda mucho por pasar.


"Muestro lo que perdí hablando desde la falta, ya no quiero hoy perder lo que me queda sujetar. 
Juego el mismo juego que vuelve el tiempo atrás, busco entre los huesos tus ojos para despertar el alma." 

lunes, 16 de julio de 2012

Frases que quiero decirte antes de hacer el amor.

De llanto en llanto, del tiempo en tiempo nos soltó la mochila para subir el pie hacia tu cima.

Vengo escondido a la esquina de la razón, partimos el corazón para almorzar los dos. 

Conté el salto al pecho como intención de rutina, tal vez sin filas sea la revolución. 

No, con la vida se fue el perdón. Con su sonrisa, el cielo y su color.

Seamos el festín, el motín de viento en viento; seamos capaces de asesinar la paz y encontrarnos al fin.

Ni hombre ni mujer, la tinta no escribe sobre el sudor de la piel. 


      "Quiero cantarte un par de canciones más antes de hacerte el amor, quiero encontrarte tan afuera que estás adentro. Quiero que sepa el dios que se nos inflama el incendio entremedio del colchón. De cosquilla es nuestro gesto, viajamos lento por las sábanas del camino.

Seamos otra vez lo incorrecto, la palabra mal dicha, el pecado del maestro. 
Excitemos el verbo para volvernos viejos, levantemos la carne para ser risueños imperfectos."

domingo, 8 de julio de 2012

Las rimas exquisitas/deseantes.



El sentirse ajeno en la intimidad, el ser parte de una historia contada sin mirar atrás, tal vez sólo un disfrute, tal vez seamos sólo eso y nada más.

Muertos de estar vivos, despiertos porque el sueño quería libertad. Plural el verbo en lo social, posibilitar entonces al niño gobernar.

Atento, de una forma singular, lo particular del suceso: Estado de bienestar. 

¿Cómo no doler estos segundos que nunca tuve, y ya se van?

Malgastado, por momentos, de tanto ser amado en soledad. Creo que si algo debiese quedar sería memoria popular, historias con tierra y voz, historias del cantautor acribillado y los estadios en sinfonía de balazo.

Sé que a veces la dialéctica puede más que nuestra oportunidad. 

Corro y corro por sobre mis pies que se arrastran de tanto marchar, se sale el cielo de la cabeza y vuelve el ojo a mirarse la cien.

Peregrino sin dios, mesías sin agua para convertir en vino, el sujeto muerto en su discursividad.


¿Podemos ser dos en una individualidad?


"Exhausto de tanto buscar, abrí el jardín al cuerpo y me escuché desde cerca. Encontrarle el giro a la espiral y volver a bajar, pasear otra vez los sueños por las veredas de la niñez, acostarme a tu lado y dormir de pie. 
Ni pasado, ni proyectado; resignificaste la lengua para quedarte allí a descansar.
Cierto estoy de que puedo cambiar."

viernes, 6 de julio de 2012

Desde la falta.

Creo que en esta tarde hacen faltas demasiadas caras en la saliva. Ni la distancia ni las bienvenidas eran compartidas por el mismo cuerpo. Mentira tras mentira resistí la apatía, que si me dolía la vida era porque me habían hecho daño.
Supongo entonces que ha eso hemos venido, una lluvia bien a la orilla y un abrazo con las manos encendidas, se nos pasan los años jugando escondidas tras pasos hermitaños, levantar el enano sobre todo lo que brilla.

Desde cero hasta el diciembre, desde julio para el final. El recreo hospitalario, la carne bien fría, de rodillas dejé la ropa en el notario, envasado en lo arrugado, desde la madera en subida, horizontales las flores cuando no quedan peldaños.

Tal vez ha sido demasiado ya, encontrarnos tirados sobre la misma mejilla, soñando a diario con libertades de rutina, con las manos libres para pintarnos las cosquillas, si vengo hasta acá es para ver tu sonrisa.

Más una hormiga que hermano, más semilla y menos penitenciario.
Que se abran las calles para los ovarios, que envuelva el caos nuestro cielo contaminado.
Las cumbres son para los pájaros, lo social para nuestros pueblos.

Atrás quedo tirada el alma en el brote de batalla, cuando el cuerpo de deja de sangrar por sus lamentos ya no queda más por luchar. Sorbeteando el cigarro entre suspiros, la voz y el aliento sobre los asientos.