martes, 23 de marzo de 2010

Sobre la muerte de la vida, y la vida de la muerte..


Como una bicicleta sin cadena, o los pies sin el cuerpo. Entre el abismo atractivo, y lo más profundo de un miedo. Porque no puedes dejar que alguien se vaya, al abrir los ojos y sentir la necesidad de que alguien te respire en la nuca.
Discípulos de la aturdida Jerusalém, hijos del teléfono desconectado, amantes anónimos de las luciérnagas solares. Al Caminar por sobre el viento, aunque te inunde ese conformismo inepto que no puedes dejar partir, al parir tus enamoramientos más intensos y recordar tus besos más etéreos.
No me malentiendas, sólo digo que la ignorancia trae más felicidad que un atardecer lleno de sabiduría, o una estrella abundante en conocimientos.
Regalarle una canción a una estrella fugaz, sentir la saliva enfriar tus labios luego de ser pasión. Delicados minutos inflamados que caen en espiral, estar otra vez en ti y volver a ser los ojos ciegos que tanto quieren ver.
Unas ganas enormes de no volver a pedir más de lo que se puede obtener, el gris del cigarro pisado por la indiferencia y el violín más desafinado puede hacerte llorar con una sonrisa dibujada bajo tu piel.
Intentar no olvidar los rostros de la gente al cruzar la calle, los gritos de un bonzai y la locura de vivir frente a un computador.
Escribimos porque no sabemos hablar de estas cosas, imaginamos porque no nos atrevemos a vivir la realidad, idealizamos porque nunca nos gusta la verdad.
Echar raíces a la esquizofrenia que ilumina todo de manera tan tierna y cálida, buscar desesperadamente esas catarsis que hablan de morir y de vivir.
Células despedazadas, cuerpos tirados a un lado de la memoria, percepciones que nunca llegaron a sentir.

"La vida sin la muerte, es como el sexo sin orgasmo. ¿Hacer el amor, o compartir las sábanas con un desconocido?
Sólo se trata de morir luego de haber vivido lo suficiente para decir que estás muerto.
Tu lágrima cae en mi ojo, y yo soy feliz..."

sábado, 20 de marzo de 2010

Lunática...


Rasgada a la inversa, mal vestida y solitaria. ¿Autista o predecible?, entre suspiros sacrificados intentas pelear por la vida que nunca pudiste tener.
Menos interés en lo que brilla bajo tus pies, menos lágrimas que no lloran, cosas que duelen sólo una vez.
Caes en picada a la perdición que tanto ansiaste, caigo contigo adonde sea que vayas a parar.
Manos rotas dentro de alfa, un macho que nunca te pudo proteger, un hombre que sólo quiso pisarte.
Dos flores bastan para enamorarte, ¿podrías dejarlo todo atrás? Un comienzo desde menos cero, la única manera de tenerte es dejarte ir, sin que te vayas demasiado lejos, lo suficiente cerca para que mis labios te puedan besar.
Siempre ocultamos lo más importante, ¿será que en el fondo somos nuestros peores enemigos? Sentido en tí misma no te encuentras, porque nunca has podido llegar a ser algo más de lo que eres.
¡Oh, cuánta naturaleza existe contenida en tu interior!, ¿por qué bajar la mirada ahora que has cometido el error de reflejarte bajo la lluvia?
Creerte todo lo que mientes, mentir al decir que te creo, sólo intentamos sobrevivir de la mano, acompañarnos sin hablar ni mirar.

Dos sonrisas para evitar decir adiós, un hasta pronto que nunca logré oirte y de regalo tus cicatrices multicolores.
Pornografía espacial, volantines suspendidos en el vacío, planetas incestuosos y tu fallido intento por penetrar el sol.
Hielos dentro tus ojos, llamas en tus dedos, ¡hazme arder por última vez!
Ya me he perdido lo suficiente, tal vez demasiado.
¿Darse por vencido ahora?, ¿ahora que por fin puedo verte tranquila?
Seguiremos esperando hasta el final, hasta tú final...

"Aquí estamos entrecortados y difuminados, ansiosos por el atardecer. Otra día más se fue dentro de nuestro camino despedazado y olvidado. Bailemos entre tu pelo y mi decepción, despídete y no te atrevas a mirar hacia atrás. Espera y sujétate fuerte, que tu viaje está por empezar.
Penetrarte hasta lo más profundo, y así nunca me puedas sacar de tu interior.
Causarte el peor de los dolores, y así nunca me puedas olvidar.
Amarte como nunca te han amado, y así puedas volver a mi lado.
Una gota más de sangre, un eclipse para tus muslos, una recuerdo para tu colección.
Sé que no te voy a gustar, pero te pediré que lo cantes una vez más para mí.
La entrepierna expuesta a los vientos triviales de nuestra sociedad, los pechos recubiertos por prejuicios y la mirada cansada de tanto buscar algo en la multitud.

Aquí estamos tratando de sujetar las estrellas con nuestras manos..
Aquí estamos evitando que el cielo se nos venga encima..
Aquí estoy, acompañandote al anochecer..
Aquí estoy, lunática..."

jueves, 18 de marzo de 2010

De a poco..


Haciendo malabares de frente al espejo, bañado en nubes que no quieren llover, oculto entre ojos desorbitados y segundos de espera dentro de una niebla que no deja respirar.
Dime tu nombre y no me hagas temblar más, que ya no duele verte sonreír.
Mil cosas dentro de un laberinto frágil y envenenado, cristal negro que desgarra la piel con cariño, que hace correr ríos de rubíes, que te enfría el cuerpo y te seca los labios.

De a poco voy perdiendo lo que creí tener, y voy ganando lo que siempre tener. ¿Alguna vez se pierde lo que nunca se tuvo?, si es que las cosas funcionan así, tenerte es un peligro que estoy dispuesto a tomar.

De a poco vas escarbando en la basura buscando algo para comer, desentrañando auroras y pateando atardeceres. ¿Besas con los ojos cerrados?, que yo no puedo cerrarlos, pues el miedo que me ataca al pensar que al abrirlos el sueño acabará es más fuerte que la almohada y los sueños.
Ahora que lo pienso mejor, ¿nunca mencioné que te sueño sin soñarte, porque soñar no puedo, puesto que estoy viviendo un sueño de ensueño?
Como si quisieras reír al verme, de a poco esbozas una nota desafinada con tus abrazos, ajustados e irónicos. ¿Eres tú la que habla, o es sólo el disco que me dejaste al partir?

De a poco te estoy esperando, como si me entregara sin querer, como si perdiera para suponer que voy a ganar. Apostándole a una ilusión, tomando con seriedad mis palabras y queriendo apagar el sol, para que las estrellas puedan brillar con luz propia.
¿Puedes, tú, brillar?

"Vamos lejos, más allá de preguntar para no oír respuesta. Más lejos de tu mirada clavada en la esperanza, más cerca a mi soledad. Mirarte el núcleo de tu debilidad, recordar lágrimas y armar el acertijo cósmico de tu lado más humano, más femenino, más vaginal.
Mañana nos veremos en el amanecer del ocaso, cuando tus ideas se cierren y tus ojos se duerman. Cuando dejes de ser y el firmamento no sea más que una cúpula pintada con aves que no aprendieron a volar, colores etéreos y teléfonos mudos.
Dedos dementes y sonrisas expectantes te aguardan a la llegada del trance que se dispara sin avisar, mientras se pierden las tonalidades de la vida, y tus ojos se convierten en dos mundos que tengo ganas de habitar.
Cúbrete la cara, y déjame verte perfecta.
De a poco sonríe, sin que lo pueda ver, porque ambos sabemos que en verdad, tú y yo, estamos incapacitados para ser felices..."

sábado, 6 de marzo de 2010

Antimundo...


Intentar salvar con vida de una tormenta que no viste llegar, sentidos bien despiertos, los cabrones expectantes y la historia a medio pintar.
La aceptación social enfrentada a tus impulsos de libertad, jamás verás tristeza más grande que morir sin haber cantado un himno con letra inmoral.
¿Cambiemos el canal?, corta es la noche que tenemos para llorar.
Extinguir dudas, apagar blasfemias y ocultar todo tipo de censura.
Vida normal, todos perfectamente callados sin poder subir a la montaña rusa que se despliega entre soles y galaxias, entre continentes y enamorados.
Besos a medio compartir, zapatillas con barro y el manual de normas a seguir.

"Escondido entre gemidos trizados y el pelo desteñido, entre paredes derribadas y pelotas desinfladas. Hijos de perra, brutos seres poseedores de razón. Mutantes, resultados de morales deformes y santos con el miembro erecto. ¿Sigues creyendo que nadie encontrará tu guarida?
Todas las manos extendidas hacia el decapitado alérgico a las flores.
Viaje al antimundo. Orinando los monumentos atómicos, devorando fábulas que no dejan más que un sabor amargo en la boca de aquel que decide probarlas.
Pateando el mundo, bebiendo agua del vertedero. Apostándole al caballo mejor peinado, y buscando la mitad que perdió cuando lo vinieron a buscar.
De príncipes a sapos, de tigres a ratas.
Ciudadanos que no conocen de democracia, cuerpos colgados por haber pensado. Roba todo lo que se cruce por delante, ponte delante de todo lo que venga y bésale la entrepierna al amor de tu vida antes de que otro te quite lo que más pudiste extrañar.
Brazos arriba, que comenzarán a fusilarnos. La frente en alto, mano en el corazón y una última mirada a lo que nunca cambió cuando tú lo necesitabas. Un escupo al suelo que jamás te pudo abrigar y un suspiro para que nada te aferre al antimundo."

sábado, 20 de febrero de 2010

Lo que queda tras las huellas de tus pies..


Aún espero con ansias que se presente la oportunidad de tenerte al lado, y todavía sigo intentando escapar de lo que está en medio del camino, de eso que está a punto de quebrarse.
Continuo buscando mi lugar dentro de un libro a medio leer.
Entre páginas desgarradas por la niñez, y algo que está en medio de tu diario vivir, anhelo volver a verte sonriente y ensangrentada. Ahora intenta decirme como debo ignorarte.
Pero algo está a punto de quebrarse, de ser enterrado vivo y de destellar sin avisar.

Tú estás próxima a lo que más temes, yo estoy volviendo al mismo lugar de siempre. Y mientras miro hacia otro lugar, continuo buscando mi lugar dentro de un libro a medio leer.
Morir por cualquiera que se parezca a ti, besar sólo tus labios y extrañar solamente tu olor.
¿Es así cómo debe ser ésto?

Desesperado te gritaré que se ha muerto la última estrella fugaz, ¿alguna vez fui necesario en tu vida?
Figura decorativa sobre el mantel de cuadros, platos rotos en el suelo y la cena a medio servir, te fuiste sin decirle nada a mis fantasmas.
Y a medida que voy dando vuelta las páginas continuo buscando mi lugar dentro de un libro a medio leer.

Te veo correr de cabeza, con el cielo a mi pies y el pasto sobre mis ojos, el cielo gris y tu vestido rasgado por el cristal de la ventana.
La luna tiene una herida que no puede cerrar ni el mismo sol.
Pero pienso que mientras más silencio hago, menos te pierdo.
Y tú mientras más hablas, más me mientes.
No sé nada de tu especie, ni de lo que circula por tus venas, pero sé que no podré volver a encontrar el fuego en tus ojos, ni el aliento en tus lágrimas.

Mariposas vuelan en tu pupila, en la grieta que van dejando tus pasos. Tus pechos libres se despiden con ironía, como si quisieran recordarme que alguna vez me aferré a ellos.
Y ya no queda más, solamente eso que está en medio del camino y eso que ya se quebró.
Prométeme que volverás, tal vez a saludar, tal vez para quedarte.
Canta para mi, y hazme recordar todas esas veces que yo creí que nos queríamos, y que fui feliz.

Armonías melancólicas y desoladas besan mis oídos.
Tu olor, mi droga.
Tus besos, mi adicción.
Tú, mi amor.
Y mientras aparece tu recuerdo en mi interior, continuo buscando mi lugar en un libro a medio leer.