sábado, 8 de mayo de 2010

Agua y aceite...


Un viaje que se perdió en el camino, un lamento que nunca llegó a destino y un cigarro que no se pudo apagar.
¿Cuánto duele mirar tu reflejo en el agua?
¿Cuánto cuesta prender fuego en el cielo?

Sin mirar atrás, sin esconderse ni dejarse ver a aquello que circula de lado a lado etéreamente, confundidos sin encontrar esa luz que no existe, pero que creyeron ver en algún momento de su desangramiento fetal.

Un sonido perdido en un vacío humano, ese vacío que no te deja respirar. La inóspita sensación de sentirte abandonado a la suerte que alguien eligió para tu vida, hablo de vida y no tengo idea si acaso estoy vivo. ¿Razón o razonamiento placentero?

Morbo que masturba tus ideologías y que te desgarra el aliento, algo así como una maduración a la inversa, un salto hacia lo más profundo del mar, un gemido que arde o tal vez una lágrima de amor.

"Te quiero encontrar desprovista de todo lo que significa ser tú misma, te quiero sentir muerta, un anhelo que puja por representarte viva y sonriente, unas ganas de abrazar tus tobillos y limpiar las estrellas del cielo para que brillen un poco más durante esas noches tan tiernas que terminan solas, deshechas y en paz.
Somos uno, soy uno, son todos en mí en tanto ustedes no son más que mis miedos más inconscientes. La felicidad aparente no es más que un vaso lleno de agua, y yo soy solamente una gota de aceite flotando en medio de ella, vagabundo y displicente."

"Tu no eres más que yo, al momento de comprender que tú eres mi reflejo y yo soy el tuyo, a fin de cuentas, somos ambos solamente una ilusión, un destello de una luz desconocida, un segundo dentro de nuestras vidas, una gota de lluvia en medio de una tormenta, un brillo en la pupila al momento de recordar."

jueves, 22 de abril de 2010

Narciso y su entrepierna...


Está bien, lo admitiré, existen noches en donde me masturbo pensando en mi reflejo en el espejo. Aunque a veces intente acostarme conmigo, decirme cosas lindas al oído y sudar hasta más no poder siento que tengo miedo, especialmente cuando alzo mi mano para acariciarme la espalda y desaparezco sin previo aviso.
Sin límites en el arte de desenamorarse, con el gatillo apuntando al ego y una niebla que difumina todo lo que no forma parte de mi interior.
Yo quiero, yo deseo, yo anhelo, yo exijo,y lo que es peor, yo no soy capaz de olvidarme.
¿Podría dejar de decepcionarme con amores infructíferos?
¿Podría alejar mi sombra unos metros de mí?

Vivo sin dolor, solamente puedo confesar que me incomoda un poco esa mirada que tengo cada vez que el cielo tiene unas tonalidades grises que me recuerdan lo perfecto que son mis labios cuando pronuncio "Te amo".
De vez en cuando me dejo ir, de vez en cuando me retengo, y de vez en cuando me quiero. Incluso, puedo quererme por las mañanas cuando no tengo mi mejor cara.
Palpo con firmeza mi entrepierna, tengo todo en su lugar. Porque conmigo nada me hace falta, sólo yo me basto para ser feliz.
Soy pastor de mis ovejas, escritor de mis canciones y el causante de mis lágrimas.

Soy lo que más deseo en esta vida, pero todavía no estoy seguro si estoy listo para casarme conmigo mismo.

¿Dos anillos en el mismo dedo, o uno en cada mano?


miércoles, 7 de abril de 2010

Nos vemos al otro lado...


Te aprecié salir desde lo más superficial hacia lo más banal, ¿quién soy yo para detenerte?
Y puede que si ambos lo intentemos desaparezcamos de nosotros mismos hacia otro que no es ni tú, ni yo.
Un abrazo para dejarme lejos de tu respiración, mientras yo seguiré bromeando hasta que decidas tragarme, incluso si te disgustase mi sabor.
¿Quién eres para dejarte tirada en el piso?

¿Qué soy yo, si no algo similar a mí?
¿Qué pretendes ser tú, si no algo que no se parece a tu mirada?
¿Qué somos nosotros, si no una estrella sorda en plena oscuridad?

Descansa tus ira sobre la raíz cuadrada de mi amor por ti. Búscame al otro lado del espejo, encuéntrame al caer sobre tu inexistencia, al tropezarte con ese lugar donde nunca quisiste llegar.

¿Qué eres tú, si no mi reflejo?

Me siento vivo cuando me explicas el fin del mundo, me siento vivo cuando me sostienes en las sombras de tu iris, me siento vivo cuando intentas ser.

¿Qué importan realmente los motivos si no son lo suficientemente fuertes para matar?

Entre tus fallidos intentos por conciliar el sueño, y las ideas que beben a destajo el jugo de tus luces cerebrales, puedes encontrar mi sombra por sobre la luz del sol que te atreviste a mirar fijamente como si pudieses encontrar una respuesta en el lodo de tus zapatos, o en el gatillo de tu ironía; como si quisieras escapar de tu propia inconsciencia, de tus pulsiones y tu mortalidad.

¿Todavía piensas que eres el centro del cosmos, el animal superior y dueña de tus propios actos?
Tres estocadas bastan para que tu razón pida a gritos que me quede junto a ti.

"¿Qué eres tú, si no mi reflejo?.."

martes, 23 de marzo de 2010

Sobre la muerte de la vida, y la vida de la muerte..


Como una bicicleta sin cadena, o los pies sin el cuerpo. Entre el abismo atractivo, y lo más profundo de un miedo. Porque no puedes dejar que alguien se vaya, al abrir los ojos y sentir la necesidad de que alguien te respire en la nuca.
Discípulos de la aturdida Jerusalém, hijos del teléfono desconectado, amantes anónimos de las luciérnagas solares. Al Caminar por sobre el viento, aunque te inunde ese conformismo inepto que no puedes dejar partir, al parir tus enamoramientos más intensos y recordar tus besos más etéreos.
No me malentiendas, sólo digo que la ignorancia trae más felicidad que un atardecer lleno de sabiduría, o una estrella abundante en conocimientos.
Regalarle una canción a una estrella fugaz, sentir la saliva enfriar tus labios luego de ser pasión. Delicados minutos inflamados que caen en espiral, estar otra vez en ti y volver a ser los ojos ciegos que tanto quieren ver.
Unas ganas enormes de no volver a pedir más de lo que se puede obtener, el gris del cigarro pisado por la indiferencia y el violín más desafinado puede hacerte llorar con una sonrisa dibujada bajo tu piel.
Intentar no olvidar los rostros de la gente al cruzar la calle, los gritos de un bonzai y la locura de vivir frente a un computador.
Escribimos porque no sabemos hablar de estas cosas, imaginamos porque no nos atrevemos a vivir la realidad, idealizamos porque nunca nos gusta la verdad.
Echar raíces a la esquizofrenia que ilumina todo de manera tan tierna y cálida, buscar desesperadamente esas catarsis que hablan de morir y de vivir.
Células despedazadas, cuerpos tirados a un lado de la memoria, percepciones que nunca llegaron a sentir.

"La vida sin la muerte, es como el sexo sin orgasmo. ¿Hacer el amor, o compartir las sábanas con un desconocido?
Sólo se trata de morir luego de haber vivido lo suficiente para decir que estás muerto.
Tu lágrima cae en mi ojo, y yo soy feliz..."

sábado, 20 de marzo de 2010

Lunática...


Rasgada a la inversa, mal vestida y solitaria. ¿Autista o predecible?, entre suspiros sacrificados intentas pelear por la vida que nunca pudiste tener.
Menos interés en lo que brilla bajo tus pies, menos lágrimas que no lloran, cosas que duelen sólo una vez.
Caes en picada a la perdición que tanto ansiaste, caigo contigo adonde sea que vayas a parar.
Manos rotas dentro de alfa, un macho que nunca te pudo proteger, un hombre que sólo quiso pisarte.
Dos flores bastan para enamorarte, ¿podrías dejarlo todo atrás? Un comienzo desde menos cero, la única manera de tenerte es dejarte ir, sin que te vayas demasiado lejos, lo suficiente cerca para que mis labios te puedan besar.
Siempre ocultamos lo más importante, ¿será que en el fondo somos nuestros peores enemigos? Sentido en tí misma no te encuentras, porque nunca has podido llegar a ser algo más de lo que eres.
¡Oh, cuánta naturaleza existe contenida en tu interior!, ¿por qué bajar la mirada ahora que has cometido el error de reflejarte bajo la lluvia?
Creerte todo lo que mientes, mentir al decir que te creo, sólo intentamos sobrevivir de la mano, acompañarnos sin hablar ni mirar.

Dos sonrisas para evitar decir adiós, un hasta pronto que nunca logré oirte y de regalo tus cicatrices multicolores.
Pornografía espacial, volantines suspendidos en el vacío, planetas incestuosos y tu fallido intento por penetrar el sol.
Hielos dentro tus ojos, llamas en tus dedos, ¡hazme arder por última vez!
Ya me he perdido lo suficiente, tal vez demasiado.
¿Darse por vencido ahora?, ¿ahora que por fin puedo verte tranquila?
Seguiremos esperando hasta el final, hasta tú final...

"Aquí estamos entrecortados y difuminados, ansiosos por el atardecer. Otra día más se fue dentro de nuestro camino despedazado y olvidado. Bailemos entre tu pelo y mi decepción, despídete y no te atrevas a mirar hacia atrás. Espera y sujétate fuerte, que tu viaje está por empezar.
Penetrarte hasta lo más profundo, y así nunca me puedas sacar de tu interior.
Causarte el peor de los dolores, y así nunca me puedas olvidar.
Amarte como nunca te han amado, y así puedas volver a mi lado.
Una gota más de sangre, un eclipse para tus muslos, una recuerdo para tu colección.
Sé que no te voy a gustar, pero te pediré que lo cantes una vez más para mí.
La entrepierna expuesta a los vientos triviales de nuestra sociedad, los pechos recubiertos por prejuicios y la mirada cansada de tanto buscar algo en la multitud.

Aquí estamos tratando de sujetar las estrellas con nuestras manos..
Aquí estamos evitando que el cielo se nos venga encima..
Aquí estoy, acompañandote al anochecer..
Aquí estoy, lunática..."